Es una de las llamadas más frecuentes que recibimos entre enero y marzo: “el pozo dejó de dar agua”. La buena noticia es que en la mayoría de los casos el pozo no está realmente seco. Antes de asumir el costo de uno nuevo, hay que diagnosticar.
Causa 1: descenso estacional de la napa
En pozos poco profundos (menos de 20 metros) o punteras, el nivel de agua baja en verano por menor recarga y mayor bombeo de vecinos. Si la bomba quedó por encima del nivel dinámico, succiona aire.
Solución: bajar la bomba si hay profundidad disponible, o profundizar el pozo para alcanzar un acuífero más estable.
Causa 2: incrustación de filtros
El pozo tiene agua, pero no puede entrar. Los filtros se tapan con carbonatos, óxidos de hierro o bacterias. El caudal cae progresivamente hasta que la bomba trabaja en vacío.
Solución: limpieza y desarrollo del pozo con cepillado, aire comprimido y tratamiento químico. Recupera hasta el 90% del caudal original.
Causa 3: bomba dañada o mal dimensionada
Una bomba con impulsores gastados entrega menos agua aunque el pozo esté sano. Una bomba sobredimensionada agota el pozo más rápido que su recarga.
Solución: prueba de caudal, medición de niveles y reemplazo o ajuste del equipo.
Causa 4: sobreexplotación del acuífero
Cuando en un sector se multiplican los pozos, el nivel estático desciende año a año. Es un problema regional que afecta especialmente a zonas agrícolas intensivas.
Solución: profundizar hacia acuíferos inferiores, racionalizar el bombeo y tecnificar el riego.
Causa 5: colapso o derrumbe
En pozos antiguos sin tubería adecuada, las paredes pueden colapsar y bloquear la entrada de agua. Se detecta con cámara de inspección.
Solución: en casos leves, limpieza; en colapsos mayores, generalmente conviene perforar un pozo nuevo.
Cómo diagnosticamos
- Medición del nivel estático y dinámico con sonda.
- Prueba de caudal escalonada.
- Inspección con cámara de video del pozo.
- Revisión eléctrica e hidráulica de la bomba.
¿Profundizar o perforar de nuevo?
Profundizar un pozo existente es posible si su diámetro y tubería lo permiten. Cuando no, perforar un pozo profundo nuevo junto al antiguo, con sondaje previo, garantiza agua estable por décadas.
¿Tu pozo se quedó sin agua? Agenda un diagnóstico y te decimos con claridad qué conviene.