Que el agua de tu pozo se vea clara no garantiza que sea apta para consumo. Bacterias, nitratos y metales son invisibles. Un análisis de laboratorio es la única forma de saber qué estás bebiendo y qué tratamiento necesitas, si es que necesitas alguno.
La norma de referencia: NCh409
La Norma Chilena 409 establece los requisitos de calidad del agua potable. Aunque un pozo particular no está obligado a cumplirla, es el estándar que recomendamos para consumo humano, y el que exige la autoridad sanitaria para sistemas de agua potable rural (APR).
Parámetros que siempre analizamos
Bacteriológicos
Coliformes totales y Escherichia coli. Su presencia indica contaminación fecal, generalmente por cercanía a pozos negros, fosas o corrales. Se resuelve con cloración o luz UV, pero primero hay que eliminar la fuente.
Hierro y manganeso
Muy frecuentes en acuíferos del Biobío y Ñuble. Producen manchas en artefactos, sabor metálico y agua rojiza tras reposar. No son peligrosos en concentraciones habituales, pero afectan el uso. Se tratan con oxidación y filtración.
Nitratos
Provienen de fertilizantes y aguas servidas. Sobre 50 mg/L son riesgosos, especialmente para lactantes. Requieren ósmosis inversa o intercambio iónico.
Arsénico
Presente en algunas zonas de origen volcánico. El límite de la norma es 0,01 mg/L. Su tratamiento requiere tecnología específica.
Dureza, pH, conductividad y sólidos disueltos
Indican mineralización del agua. Agua muy dura genera sarro en calefones y cañerías; agua muy blanda o ácida puede ser corrosiva.
¿Cuándo analizar?
- Al terminar la construcción del pozo, tras el desarrollo y limpieza.
- Una vez al año como mínimo, idealmente al final del verano.
- Después de inundaciones, obras cercanas o cambios de sabor u olor.
Cómo tomar la muestra
Usa los frascos esterilizados que entrega el laboratorio, deja correr el agua 5 minutos, no toques el interior del frasco y entrégalo refrigerado dentro de 24 horas. Nosotros coordinamos la toma de muestra con laboratorios acreditados en Concepción y Chillán.
Prevención desde la construcción
Un sello sanitario de cemento en los primeros metros y una distancia mínima de 15 a 20 metros de fuentes de contaminación son la mejor protección. Es parte de nuestro estándar en cada pozo profundo que construimos.
¿Dudas sobre la calidad de tu agua? Escríbenos y te orientamos sobre el análisis adecuado.